34. Corazones en conflicto 2
Llegó por la tarde del viernes, saludó a don Pedro, que atendía a alguien en la entrada e intentó detenerla, pero lo evadió. Al subir, abrió con su propia llave y lejos de lo que esperaba, el apartamento que compartió con él por años se veía acogedor.
Ahora tenía plantas, cambió el sofá donde se sentaban a disfrutar de algunas películas el fin de semana, y la cocina estaba llena de artilugios de los que no tenía idea de su uso o utilidad. Entró a la que fue su habitación y vio trajes sastre feme