No fue nada sencillo que tres mujeres se pusieran de acuerdo con todos los detalles de una boda. Discusiones que pudieron haberse evitado con tomar un avión a cualquier parte del mundo para casarse a solas, fueron el pan de cada día que los hombres Herrera y el único Andrade en las filas tuvieron que soportar durante meses.
La Navidad y el año nuevo transcurrieron entre risas y buenos momentos entre familia, pero una semana después, reinó el caos y ninguno volvió a tener paz. Así que los fines