Alejandra Marie Costa
—¿Qué sucede Richard? —Su rostro de repente se torna serio —¿Por qué te distraes en este momento?
Insisto tratando de hacer en este momento un comentario en broma, logrando sacarlo de sus pensamientos mi niño sonríe y su mirada vuelve a retomar ese brillo que me encanta.
Pero en lugar de responder mis interrogantes Richard busca mi boca con hambre tomándome por sorpresa, sumergiéndome en una desesperante necesidad que nada se interponga entre nuestro camino por lo que en c