Alejandra Marie Costa
—Es un bonito lugar para descansar —Susurro con una sonrisa.
Cuando entramos a su oficina jamás se me ocurrió que anexo existiera una habitación, con todas las comodidades de un mini departamento, que se abriera paso por una puerta en el interior.
—Te gusta hace unos años lo mandé a construir para descansar o cuando no deseaba irme tan tarde a casa —El brillo en su mirada parece de un niño mostrando su lugar favorito en el mundo —Quiero compartirlo contigo mi niña.
—Gra