Alejandra Marie Costa
Ambas volvemos nuestra mirada hacia la puerta que se abre sin previo aviso, mi corazón se acelera exponencialmente hasta que veo el rostro de quién entrando sin permiso a la oficina de Claude.
Esta última suelta el aire que estaba conteniendo en sus pulmones con alivio.
—Señor Müller, no me esperaba que viniera ¿Cómo puedo ayudarlo? Nadie me comunico que me estaba buscando —Inicia con un ataque de palabras Claude nerviosa moviéndose para colocarse frente a Richard.
—Tra