Alejandra Marie Costa
Después de la reunión Richard me llevo de regreso a nuestra habitación toda y cada una de las palabras discutida se guardaron a fuego en mi cabeza. Me convertí en el blanco de un hombre con mucho poder todo por su necesidad de complacer a un hijo que hasta ahora conoce su existencia.
Aunque Richard busco distraerme como últimamente suele hacerlo no puedo dejar de pensar en lo que dijo mi hermano. Solo durante nuestro dulce encuentro entre las sabanas fui capaz de olvidarm