Alejandra Marie Costa
Con mi sobre con el pago de esta semana guardado en la bolsa de mis pantalones, voy al encuentro de Jonathan, no tengo ánimos de conversar con ese hombre, pero que remedio.
Cogiendo un poco de valor me dirijo a la mesa, donde permanece sentado concentrado en su teléfono, fijando mi mirada sobre él, debo aceptar que si, mis compañeras tienen razón, Jonathan, es muy atractivo en especial como viste casi siempre con un traje hecho a la medida.
Su porte elegante y sexy es r