Alejandra Marie Costa
Esto debía ser obra de mi padre por mi negativa a volver con Jonathan, no entiendo porque quiere mantenerme atada a un hombre que no me quiere.
Que jamás se enamoró de su hija.
—Señorita Costa, acompáñeme por favor —Pide uno de los gerentes del banco —Disculpe todo el tiempo que tuvo que esperar tenía que confirmar su reclamo.
Guardo silencio siguiendo al hombre a su oficina, luego con su mano me señala donde puedo sentarme mientras toma su lugar en el escritorio.
—So