Alejandra Marie Costa
Los kilómetros recorridos se reflejan en el velocímetro. Han pasado varias horas desde que Richard quedó atrás.
Cierro los ojos con fuerza, recordando nuestra breve despedida.
—Es temporal, mi amor —me había dicho mientras me envolvía entre sus brazos y sostenía a nuestra hija—. Iré por ustedes cuando todo esto termine. Mientras tanto, Brayan se encargará de protegerlas.
Después dirigió su mirada hacia mi hermano, que permanecía a pocos metros de nosotros, preparado para p