Alejandra Marie Costa
Espero hasta que ambas mujeres se retiran de la oficina para concentrarme en Richard cuyo rostro se muestra realmente apenado.
—Mi amor siento mucho lo que ocurrió —Toma mi rostro entre sus manos colocando su frente sobre la mía murmurando —Si, hubiera cumplido con mi deber presentándote al personal como mi esposa no pasarías por un disgusto.
Niego porque eso no es cierto incluso si me hubiera presentado como su esposa esa mujer siempre hubiera buscado una excusa para atac