Richard Müller
Me despierta la entrada de una llamada con el tono que reconozco perfectamente a quien pertenece se trata de Victoria.
Para ella debe ser muy tarde por la diferencia de horarios ¿Que puede querer? solo espero que su llamada no se deba a nada malo.
Tomo mi teléfono llevándolo de mala gana a mi oído, mientras concentro mi mirada en la hermosa mujer que descansa a mi lado.
—Hola, Victoria
—Richard, soy Milena, mi hija está muy mal, no para de llorar a tratado de ser fuerte pero