Isabella abrió los ojos lentamente, mirando todo a su alrededor. La habitación donde se encontraba no la reconocía, aunque el cálido resplandor del sol inundaba el espacio con un brillo suave.
«¿Dónde estoy?» se preguntó con inquietud sintiendo que el desconcierto comenzaba a crecer en su interior. Todo era tan brillante, tan diferente.
De repente, una risa familiar resonó en el aire, llenando su corazón de una emoción desesperada. Se volvió hacia el sonido, su pecho comenzando a latir con fu