—Coqueteen cuando estén solos, por favor —interviene Esposito—. ¿Qué tenemos? —Son veinte, no podemos determinar si son todas las chicas secuestradas, pero seguramente hay algunas de ellas dentro, creo que por aquí —explica Alba, señalando el ala derecha del depósito—. Hay cuatro personas, supongo que ellos son los secuestradores y en aquella parte de atrás están las chicas, parecen ser dieciséis. —Los cuales pueden ser las chicas y secuestradores —define Esposito. —Sí, señor —asiente Noe. —Bie