Capítulo 48

Sole se encontraba en la oficina de Lina, amamantando a Eva. La pelirroja estaba cansada, hacía meses que no dormía bien, cada tres horas, como si el bebé tuviera un reloj interno, se despertaba llorando por hambre. La chica estaba muy agotada, el bebé, el trabajo, la casa. La pobre ya no daba a basto. Tenía la ayuda de su marido, pero obvio, Erik no podía darle el pecho a Eva y el bebé no quería tomar del biberón. Los ojos de la pelirroja se estaban cerrando cuando un suave golpe en la puerta
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