Capítulo 119
Llegan tomados de la mano y, aunque más de uno debería estar sorprendido por tal demostración, al menos, más por Gaby, ninguno es capaz de sorprenderse por verlos de esa manera. Gaby camina hacía Aye con una enorme caja, la niña observa con entusiasmo el regalo del tío y comienza a romper el papel de regalo para descubrir lo que hay dentro, a los pocos segundos su curiosidad es saciada cuando un enorme pony es salido a la luz. —Gracias —chilla la niña abrazándolo con fuerza. —Veo que te ha gusta