Después de comer en el restaurante, subimos a la limusina para volver a casa, cuando llegamos me fui al salón sentándome en el sofá pensativa, sentándose a mi lado Fabricio cuando se terminó de poner una copa de licor.
— Espero que cumplas tu palabra, no me fio de ti — le dije
— Está todo filmado y legal como ya te dije — me dijo acariciando mi mejilla con sus dedos
— Quiero ver a mis hijos, deja que por lo menos vaya a verlos — le dije
— No, no quiero tener que obligarte a volver y además s