Seina, Xurun, Xoan, Anfu y Siria emprendieron el camino de regreso, mientras Andy se quedó mirando el nuevo brote que emergía junto al espacio donde había estado el cerezo.
—¿Estás bien, amigo? — Preguntó John, rompiendo el silencio.
Andy levantó la vista y asintió —Sí, John… y ya sé dónde colocar este cuadro tan importante para mí. ¿Les parece si regresamos? —
Serena, la madre de Reina, lo observó con calidez antes de responder —Claro, Andy. Gracias por la invitación. Ha sido un placer conocer