—Eres un idiota — Rugió Lessandro— La golpeabas y ocultaste todo. Todos sabían que era tu esposa, la habían presentado en público… ¡Y por tu amante! Esa mujer no sirve para nada—
Norberto, aún adolorido, intentó justificarse; —Papá, ya te dije que no la amaba —
Andy lo interrumpió con sarcasmo; —Norberto, menos mal que no tienes cerebro. Este viejo, solo quería que enamoraras a tu esposa para proteger el clan. La muerte del patriarca hizo necesario reforzar el sello y asegurar un descendiente.