—¿No crees que es demasiado? — Preguntó Hillary mientras observaba cómo Anfu luchaba por mantener el equilibrio.
—Hillary, no — Respondió Siria, acariciando su vientre mientras sus hijos se movían inquietos— Anfu puso su vida en riesgo; aquí, el que más va a sufrir es él —
—¿De verdad lo amas? — Preguntó Mariana con curiosidad, mientras ajustaba unos pequeños movimientos alrededor para no interferir en el entrenamiento.
—Cada segundo de mi vida, Mariana — Respondió Siria con una sonrisa, recorriendo con sus dedos el contorno de su vientre.
Seina, flotando cerca con su aura brillante, intervino —¿Por qué eres tan dura? —
—No soy dura, Seina — Dijo Siria mientras observaba a Sujhan concentrada— Lo amo, pero debemos controlar nuestras emociones y sentimientos, estar listas como Andy lo ha solicitado —
—Opino igual — Agregó Sujhan, con la energía concentrada en sus manos, preparada para el siguiente movimiento.
—¡Sujhan! — Exclamó Siria, sorprendida por la seguridad de la joven.
—Así como