—¿No crees que es demasiado? — Preguntó Hillary mientras observaba cómo Anfu luchaba por mantener el equilibrio.
—Hillary, no — Respondió Siria, acariciando su vientre mientras sus hijos se movían inquietos— Anfu puso su vida en riesgo; aquí, el que más va a sufrir es él —
—¿De verdad lo amas? — Preguntó Mariana con curiosidad, mientras ajustaba unos pequeños movimientos alrededor para no interferir en el entrenamiento.
—Cada segundo de mi vida, Mariana — Respondió Siria con una sonrisa, recorr