Seina cerró la puerta y, con un gesto de su magia, hizo que Sujhan flotara nuevamente en el agua. Cambió el agua, añadió frutos frescos del bosque para aromatizarla y comenzó a bañarla con cuidado, quitando su vestido y ropa interior. Lavó su cabello y luego la secó con un paño. Al notar cabello acumulado en piernas y zona privada, lo retiró con su magia.
—Seina, mi hermosa hada… ¿De verdad no necesitas ayuda? — Preguntó Andy, curioso.
—No, y no entres — Respondió ella, un poco roja.
—Dime… ¿Est