—Sé lo que te dije — La interrumpió con voz quebrada— Estoy enterado, y no imaginas cuánto me arrepiento. Por un momento casi pierdo a la hada que amo. Cuando te vi al borde de la muerte, mi corazón se estrujó —Sus palabras salieron entrecortadas, pero sinceras— Te vi pálida, sin vida, y mientras nos hundíamos en el mar azul, supliqué para que regresaras a mí. ¿Puedes perdonarme? No quiero que me odies, ni que desees estar lejos. Déjame conocerte… como lo haces con tus amigos —
El azul de sus oj