De entre el follaje surgió un elfo de cabellos plateados y ojos color miel. Su porte era sereno, pero su expresión reflejaba preocupación. Era Anfu, su viejo aliado — No comprendo cómo es que a las personas tan buenas les pasan cosas tan malas — Dijo con voz suave, observando la escena.
Andy lo saludó con respeto — Anfu, buenos días. ¿Nos acompañas para tomar el desayuno? —
— Está bien, pero ya sabes que no como nada que tenga que ver con carnes — Respondió el elfo con una ligera sonrisa.
— Lo s