Una vocecilla aguda se oyó entre los arbustos. De allí emergió un duende de imponente personalidad, piel color ámbar y ojos brillantes como gemas — Eres inteligente, Sujhan— dijo, caminando hacia ella con las manos a la espalda — Piénsalo bien; ¿Qué ganaría Andy ayudando a la hija del monarca principal a recuperar su magia? —
Sujhan lo miró sorprendida.
— Te lo aseguro — Continuó el duende con voz grave pese a su personalidad — Él no busca beneficios. Siempre intenta resolver las cosas de la forma más sana. Su familia está detrás de gran parte de lo que ocurre, y él solo intenta evitar que el daño llegue a todos. Lo he visto pelear contra los suyos, herido y solo… por eso confío en su juicio —
Ella lo observó con ternura — Qué duro. También quiero ayudar, como ustedes me ayudan. Jamás imaginé todo lo que ha pasado. Eres Gusto, ¿Verdad? —
El duende sonrió con orgullo — Así es. Hijo del patriarca de los duendes. Es un gusto conocerte —
Anfu se cruzó de brazos, imponente, aunque su tono f