— Norberto, abre el portal — Ordenó finalmente Lessandro, con el ceño fruncido— Buscaremos por nuestra parte —
— Pero necesitamos a Andy — Protestó Norberto— Es el único que conoce bien esta zona. Y sin Sujhan, no podremos liberar a mi amada —
Lessandro lo fulminó con la mirada — Dije que nos vamos —
Andy se mantuvo firme, observando cómo la frustración recorría el rostro de su padre. Había algo en esa energía que lo protegía, algo que incluso su padre no lograba descifrar.
— Chao… y no vuelvan — Dijo Andy con sarcasmo, abriendo un pequeño portal detrás de ellos. Mientras la luz danzaba en el aire, alcanzó a ver en el reflejo del cristal la silueta de una mujer, serena y observadora.
Norberto, furioso, alzó la mano intentando atacarlo. Pero la misma fuerza invisible lo contuvo, deteniendo su hechizo antes de completarse.
— ¿Pero qué está sucediendo? — Gruñó— ¿Por qué no puedo atacarlo? —
Royer lo sostuvo del brazo, preocupado — Será mejor que nos vayamos y averigüemos qué está pasando