—Nos parece que su espíritu se aferró a su hija — Respondió, casi con reverencia.
—Maldición… aún me da problemas y no logro encontrarla — Murmuró Lessandro, mientras su mente corría entre planes y estrategias fallidas.
Con determinación, salió del sitio, ocultando cuidadosamente la vasija, y se dirigió a la mansión de Norberto, con la intención de investigar si había alguna noticia sobre Sujhan o indicios de su paradero.
Por otra parte, Seina voló lo más rápido que pudo hasta la mansión de Andy.
—¡Andy! Debes ir a ver a Sujhan de inmediato, será mejor que la revises — Advirtió, con voz urgente.
—Seina, déjame dormir… — Contestó él, somnoliento, dándose media vuelta y espantándola con la mano.
—¡Andy! Sujhan está enferma o algo sucedió. Una luz salió de su habitación — Insistió Seina, su voz cargada de preocupación.
Andy abrió los ojos de golpe y se incorporó, serio —¿Qué clase de luz? — Preguntó, su tono cambiando al instante.
—Era blanca, cálida… y lo malo es que Sujhan está sin ene