Mundo de ficçãoIniciar sessãoRespira Abigahil, respira. Él no significa nada para tí. Él es un maldito que te hizo daño.
Y un hijo, y mira que disfrutaste hacer tu hijo.
Estúpidas voces. Silencio.
No hablo, no respiro. No me muevo. Es como si mi cuerpo fuera de piedra, fuera mármol.
Todos le aplauden. Claro, sociedad machista y prejuiciosa. Él me engañó por once años con mi prima, él me envió a un maldito Internado. Él llega a la fiesta con su amante, la zorrita Williams no deja de hacerle ojitos







