Embarazada.
Elena nunca imaginó que estar embarazada se sentiría tan glorioso. Sentir que un pequeño ángel habitaba ahora en su vientre era una bendición verdaderamente invaluable. Además, ese feto era el fruto de su amor con Jayden. Aunque su abdomen todavía estaba plano, Elena ya lo acariciaba y de vez en cuando le hablaba a su futuro hijo.
—Cuando nazcas, ¿a dónde quieres que vayamos a pasear? —murmuró Elena pensativa—. Mamá y papá te llevarán a donde tú quieras. Te lo prometemos —volvió a d