Día tras día pasaba, y Elena seguía sin saber absolutamente nada de Jayden. ¿Llamarlo? Elena ya había perdido la cuenta de la cantidad de llamadas y mensajes que le había mandado al celular. Pero ni uno solo de ellos fue contestado ni devuelto.
Elena en el fondo sabía perfectamente en dónde se metía ese infeliz.
¿En dónde más podría estar ese cabrón si no era en la casa de Aria? La mujer a la que tanto odiaba con toda su alma. Pero Elena no quería joderse más la existencia yendo hasta allá y te