—¿Ya vas viendo las malditas consecuencias de tu egoísmo? Las consecuencias de haberte querido pasar de lista conmigo, ¿eh? —escupió Jayden, dándole un empujón tan violento a Aria que la hizo salir volando directo al piso. Con el impacto, la muchacha no supo ni con qué chingados se golpeó la pantorrilla, pero sintió un dolor agudo y de inmediato la sangre fresca comenzó a brotarle de la herida.
El infeliz estaba regocijándose, demostrando el maldito poder que tenía para manipular todo a su anto