DAMIAN WINTER
—¡¿TE HAS VUELTO LOCO?!
La voz de mi padre explota en el despacho, atravesando la puerta cerrada como si fuera de papel.
Ya esperaba que Sophie correría llorando a contárselo a mi padre en cuanto amaneciera. Pero no imaginé que WW vendría en persona a confrontarme en la oficina, delante de los empleados que seguramente ya están cuchicheando en los pasillos por el escándalo que está montando.
Levanto la vista de la mesa con calma, como si no fuera nada del otro mundo, y me lo encue