STELLA WINTER
DOS AÑOS DESPUÉS
El paraíso que encontramos en este bungalow sobre pilotes hace tres años seguía siendo el mismo. La misma agua turquesa increíblemente cristalina que se fundía con el cielo en el horizonte. El mismo techo de paja, el mismo olor a sal y gardenias. Pero el sonido... el sonido era gloriosamente diferente.
En nuestra luna de miel, el único sonido era el de las olas y nuestros susurros. Hoy, el aire está lleno de gritos, risas estridentes y el sonido de al menos tres t