DAMIAN WINTER
El sonido del ventilador viejo girando en el techo era lo único que se escuchaba. Con cada vuelta, un chirrido. Un ruido insistente, repetitivo, irritante. Estaba acostado en la cama de concreto, el colchón delgado presionando mi espalda, y miraba el techo descascarado de la celda como si las grietas pudieran darme alguna respuesta.
Otro Winter.
Otro Winter.
Mi madre jamás se involucraría en algo así, y mi hermana no tendría ni el valor ni el cerebro para algo de esta magnitud. Qu