Ellyn y Federico llegaron al hospital al día siguiente, con los brazos cargados de regalos y el corazón rebosante de emoción.
Llevaban un ramo de rosas frescas —las favoritas de Melissa— y una pequeña maleta con ropa nueva para la bebé.
Habían dejado a sus gemelos, Asha y a Bruno bajo el cuidado de una niñera, asegurándose de que todo estuviera en orden para poder dedicar ese momento, por completo, a su hermana y a su recién nacida sobrina.
Cuando entraron a la habitación, la calidez los envolvi