— ¿Quién te dijo eso, niña? — Preguntó el abogado con cautela, todavía sospechando de Carmen.
— Aparece en el testamento, es una cláusula para comprobar mi identidad y entregarme la herencia, yo misma lo vi… — Explicó Carmen.
— Si lo viste, ¿por qué no trajiste los papeles qué tuviste en tus manos?
— Eso… — Carmen dudó por un instante, pero ya había entendido que no podía mostrar debilidad. — Eso no se lo puedo mencionar, por lo menos no hasta que usted me demuestre que es de confianza, ¿en