El resto de la madrugada Carmen no durmió, se la pasó dando vueltas en su cama y caminando por su habitación, pensando en lo que debía y en lo que podía hacer.
Por años, le mintieron, la denigraron, la trataron de sirvienta, la insultaron, por años ella lo soportó todo de los Hidalgo, agradecida de que la hubieran salvado de un orfanato, cuando en realidad la estaban utilizando y Marcus, no se salvaba de entre esa familia, pues era obvio que con el matrimonio, él también pretendía utilizarla.