EROS
—Buenas tardes, joven West—saludaron al unísono las de recepción.
—Buenas tardes, necesitaré un pase de visitante.
—Enseguida—una de las chicas escaneó el pase para su registro y me lo dio, lo pase a Darcy.
—Úsalo.
—No me sacarán si permanezco contigo ¿verdad?
—Por supuesto que no.
Lo conduje hacia el ascensor.
—Me imaginaba el edificio un poco más… pequeño.
—¿Por qué sería pequeño?
Darcy se encogió de hombros.
—No lo sé, solo lo imaginé—se meció por los talones—. Sin tu traje pareces un c