HOLLY
Le devolví el beso, entregándome a él por completo, no pensé en nada más que no fuese él. En sus labios lascivos, en su respiración agitaba y su corazón palpitar con prisa debajo de mis manos. Me despojó del abrigo y yo del suyo.
Se detuvo.
—Quiero hacer algo nuevo—sonrió con malicia—, pero tendrás que ayudar un poco.
Me daba un poco de miedo pregunta.
—¿Sobre qué?
Me giró, dándole la espalda, dejándome sentada en una sola de sus piernas, así parecía que estaba cabalgando. Su brazo izquie