HOLLY
—¿Holly? —exclamó Dakota en cuanto nos vio entrar.
—¡Holly! —chilló Cherise—. Eros ¿por qué no me dijiste que Holly había llegado? —ella corrió hacia mí y me abrazó con fuerza—¿Estás bien? ¿te lastimaron?
—Estoy bien—no quería decirle nada de mi ahora, lo que teníamos que decirle sería más abrumador.
—Recibió dos puntadas—dijo el chico a mi lado, lo miré con recelo.
Ignorando a Eros el chismoso, Dakota se había levantado de la cama.
—¿Dakota? —me quedé estupefacta, Dakota tampoco podía c