Luego de estar un rato caminando sin rumbo, disfrutando de la fría brisa, de la espectacular noche y a la vez de la calidez que desprende mi amor, me propuso irme con él a su casa. Le dije que si emocionada, una vez más voy a regresar a ese lugar que dejé atrás y al que preferí no ir porque no quería sentir su ausencia.
—Amor estas callada, ¿no quieres ir a mi casa?, ¿quieres que te deje en tu departamento?
—No es eso, es solo que se me hace increíble que ahora soy una chica completamente compr