~COLE BLACKWOOD~
Los duros e inquisitivos ojos oscuros de Edmund Blackwood, por encima del periódico que tenía en las manos, fue lo primero que me recibió cuando entré al comedor. No era una mirada amable; nunca lo había sido. En esa casa, incluso la más ligera mirada parecía una guerra silenciosa.
Mi padre ya estaba sentado en la cabecera de la mesa. Espalda recta, ropa impecable, expresión severa. Edmund Blackwood no miraba: inspeccionaba. Todo. A todos.
Me dejé caer en la silla frente a él,