ELAXI
Las palabras de Ozzian hacen que me congele, no, no es cierto, debe de estar confundido, debe estar hablando del hombre equivocado, porque mi padre es el hombre más bueno del mundo, él jamás le haría daño a nadie, además, sigo sin comprender qué relación tiene él con este chico, y lo que acaba de decir es solo una aberración.
—Bájate —susurro en medio del pánico que amenaza con atacarme.
No hace nada por salirse de mi interior, al contrario, solo se me queda viendo por un par de segundos.
—No me crees —afirma en tono hostil, dejando que la decepción aparezca en su mirada azul.
No importa el momento en el que estemos, lo que dice no tiene ningún sentido para mí.
—No, no te creo, porque mi padre sería incapaz de hacerle daño a alguien más —sostengo con firmeza y seguridad.
La rabia tiñe el color azulado de sus ojos, convirtiéndolos en dos esferas ardientes.
—No miento, tu padre es un maldito asesino —sisea.
El dolor que siento hace que lo aleje, Ozzian sale de mi cuerpo y al insta