OZZIAN
Desgarrado.
Así es como me siento por dentro cada vez que pienso en Elaxi Young. Ha pasado un mes completo en el que me he sentido perdido, sin rumbo ni dirección. Nunca me había sentido de este modo, ni siquiera cuando Eder murió en aquel accidente.
Ela estaba enferma, ella está muerta, ha dejado de existir. Ella simplemente no está en este mundo; dejó de respirar. Cada vez que pienso en que nunca más tendré la oportunidad de escuchar su voz, de ver su sonrisa, de escuchar sus gemidos mientras la follaba, ella me abandonó.
Fui un cabrón, no quito mi culpa, pero ella lo prometió. Ella juró que, pase lo que pase, nunca me dejaría, siempre estaría a mi lado. Menuda mentirosa. Desde entonces, me he estado encerrando en un círculo vicioso en el que solo busco pelea en cualquier lado.
—¿Terminaste el trabajo?
Le doy una calada a mi porro y me incorporo. Marvin está recargado en una de las esquinas de la entrada principal del taller.
—Está listo —me limito a responder.
Paso de largo,