Mundo ficciónIniciar sesiónEl anillo descansaba en su joyero como un recordatorio constante de lo que había quedado suspendido en el aire. Valeria lo observaba cada mañana, sus dedos rozando el diamante antes de cerrarlo con un suspiro. Habían pasado tres semanas desde aquella noche en que Enzo se había arrodillado frente a ella, con la ciudad de Milán extendiéndose a sus pies.
Tres semanas de silencio.
Tres semanas preguntándose si aquello había sido real o simplemente un gesto impulsivo na







