Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire milanés se sentía diferente, cargado de una electricidad que Valeria no podía ignorar. Las calles empedradas de la Brera reflejaban las luces doradas del atardecer mientras ella caminaba con paso firme, intentando calmar el torbellino que sentía por dentro. Había venido a Italia por trabajo, sí, pero también para poner distancia. Distancia de Enzo, de lo que sentía, de lo que temía sentir.
Pero el univ







