Mundo ficciónIniciar sesiónValeria se quedó paralizada frente a la pantalla del laptop, sus manos temblando tan violentamente que tuvo que apoyarlas sobre el mármol frío de la isla de cocina para estabilizarlas. Las palabras del email bailaban frente a sus ojos, deformándose, pero siempre volviendo a esa firma amenazante: – V.
–¡Mamá! ¡L







