Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio del apartamento de Valeria parecía amplificarse con cada minuto que pasaba. Tres días habían transcurrido desde que decidió aislarse del mundo, apagando su teléfono y pidiendo a Lucía que le cubriera en la oficina. Necesitaba espacio, aire, distancia de todo lo que la estaba ahogando.
La luz del atardecer se filtraba por las cortinas entreabiertas, dibujando sombras alargadas sobre el suelo de madera. Valeria observaba el techo desd







