Mundo ficciónIniciar sesiónEl atardecer romano teñía el cielo de tonos anaranjados mientras Valeria contemplaba su reflejo en el espejo. El vestido negro de seda se ajustaba a sus curvas como una segunda piel, con un escote que insinuaba lo suficiente para despertar la imaginación sin revelar demasiado. Había elegido ese atuendo con precisión quirúrgica: elegante, sofisticado y con un toque de peligro.
—¿Estás segura de esto? —La voz de Enzo res







