Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón privado del restaurante Miralago resplandecía bajo la luz tenue de las arañas de cristal. Valeria ajustó el escote de su vestido negro, una creación propia que había diseñado específicamente para esta noche. La seda fluía sobre sus curvas como agua oscura, con un corte lateral que revelaba lo justo para ser elegante y provocativa a la vez.
"Respira", se dijo mientras observaba a los invitados. La cena organizada por Mauricio Vidal, uno de los principales inversor







