Chloe abrió los ojos sintiendo el cuerpo pesado y adolorido. Las imágenes de la noche anterior golpearon su mente de golpe: la verdad sobre su matrimonio, el hecho de haber sido vendida a los Montenegro por el robo que cometió su madre... Todo eso la había llevado al límite.
Se había entregado a él, a su esposo, dejando que durante toda la noche la cogiera como él quisiera. No podía negarlo: lo había disfrutado mucho más que cuando estaba bajo la identidad de Gala. No hubo antifaces, actuacione