Chloe terminó de arreglarse para su día de compras tras haber coordinado con Ivanna, quien aceptó la invitación de inmediato. El golpe en la puerta interrumpió y el ama de llaves entró con una bandeja. Chloe se sorprendió; no había pedido que le subieran el desayuno.
- Buenos días, señora - dijo la mujer, acomodando la bandeja sobre la mesa- El señor ordenó que se le preparara este desayuno especial y se le trajera aquí antes de que saliera.
Chloe arqueó las cejas y una sonrisa de satisfacción